Constituye un honor, una satisfacción
y una gran responsabilidad hacer la presentación de la obra denominada Derecho
Marcario, Tramitación Administrativa y Contenciosa de Marcas Comerciales,
de que es autor mi estimado colega y experto en Propiedad Industrial,
Marcos Morales Andrade, quien se desempeñó entre los años 1994 y 1996
como Secretario Abogado y Jefe del Sub Departamento Jurídico del
Departamento de Propiedad Industrial. Es muy meritorio que con un período
de tiempo como el señalado, más su posterior desempeño en el ejercicio
privado de la profesión, haya podido producir una obra de tanta magnitud,
profundidad, acuciosidad y esmero. Su obra es didáctica y de fácil
exposición, lógica, ordenada y sistematizada, exponiendo su pensamiento
propio, apoyándose —cuando es el caso— en la doctrina y en los dictámenes
y resoluciones del Departamento, en las sentencias del Tribunal Arbitral
de Propiedad Industrial en segunda instancia, y en las resoluciones por la
vía del recurso de queja ante la Corte Suprema.
Recurre a las notas "con letra
chica" para explicaciones, variedad de criterios y jurisprudencia, lo
que profundiza la materia sin perderse la continuidad de lo sustancial, método
cada vez más usado por doctos autores jurídicos. La obra de Marcos
Morales está contenida en un voluminoso texto que supera las ochocientas
páginas, más apéndice e índice, con lo que se equipara en extensión
con las obras de los más importantes tratadistas marcarios del extranjero
y supera —con creces— lo nacional.
El texto comprende cuatro partes:
derecho procesal orgánico, procedimientos administrativos registrales,
procedimientos contenciosos y aspectos substantivos. Ello demuestra la
riqueza de conocimientos del autor en materia civil y procesal, y en su
propia especialidad marcaria un amplio domino en lo nacional y en lo
internacional.
A lo largo de su extensa obra, el autor
me cita con frecuencia —quizás el más citado— y tiene con el
suscrito las mayores discrepancias, lo que enriquece la materia y ofrece a
los magistrados, jueces, abogados y expertos una amplia posibilidad de
opción sobre lo que es más adecuado y más procedente en Derecho.
En la Primera Parte (Derecho
Procesal Orgánico) se refiere a los órganos especiales de la competencia
marcaria, que son el Departamento de Propiedad Industrial y el Tribunal
Arbitral de Propiedad Industrial, los funcionarios coadyuvantes
—Conservador de Marcas, secretarios abogados del Departamento y del
Tribunal, y los relatores— y en capítulo aparte aborda la competencia
marcaria.
La Segunda Parte (Procedimientos
Administrativos Registrales) comprende tres capítulos: reglas generales
de procedimiento registral, procedimiento de solicitud de marca y otros
procedimientos administrativos.
La Tercera Parte (Procedimientos
Contenciosos) —que es la más extensa— abarca cuatro capítulos:
reglas comunes a todo procedimiento contencioso marcario, procedimiento de
oposición, procedimiento de nulidad y recursos procesales, incluyendo la
tramitación ante el Tribunal Arbitral de Propiedad Industrial.
La Cuarta Parte (Aspectos Substantivos) se
refiere a las causas de irregistrabilidad y la propiedad marcaria.
Finalmente, en el Apéndice se incluyen once anexos, siendo los más
importantes el resumen de la Clasificación Internacional de Marcas de
Productos y Servicios, la actual ley Nº 19.039, del año 1991 —sobre
Normas aplicables a los Privilegios Industriales y Protección de los
Derechos de Propiedad Industrial— y su Reglamento —Decreto Nº 177,
del mismo año, del Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción—,
el Convenio de París para Protección de la Propiedad Industrial, y el
Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio (ADPIC), este último promulgado
conjuntamente con el Acuerdo de Marrakech, mediante decreto Nº 16, de 05
de Enero de 1995, del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Termino felicitando al autor por su
gran aporte a la cultura marcaria chilena.